Uno de los mayores obstáculos para contratar un seguro de salud privado siendo autónomo es tener enfermedades o condiciones previas. Sin embargo, cada vez más aseguradoras en España ofrecen pólizas que aceptan preexistencias. En este artículo te explicamos cuáles son y en qué condiciones.
¿Qué es una preexistencia en un seguro de salud?
Una preexistencia es cualquier enfermedad, lesión o condición médica que tenías antes de contratar el seguro. Las más habituales son diabetes, hipertensión, problemas de columna, enfermedades del corazón, cáncer superado y trastornos mentales como ansiedad o depresión.
¿Qué hacen las aseguradoras con las preexistencias?
Las aseguradoras tienen tres opciones ante una preexistencia: aceptarla con cobertura total, aceptarla con exclusión de esa condición concreta o rechazar la solicitud. La respuesta depende de la gravedad de la preexistencia y de la política de cada aseguradora.
¿Qué aseguradoras aceptan preexistencias en España?
Las aseguradoras más flexibles con las preexistencias en 2026 son Sanitas, que acepta muchas preexistencias con un período de carencia ampliado, Adeslas, que estudia cada caso individualmente y suele ser más permisiva con condiciones crónicas controladas, DKV, especialmente recomendada para autónomos con condiciones de salud previas y Asisa, que tiene productos específicos para personas con historial médico complejo.
¿Qué es el período de carencia?
El período de carencia es el tiempo que debes esperar desde que contratas el seguro hasta que puedes usar determinadas coberturas. Para las preexistencias aceptadas este período suele ser de entre 6 y 12 meses dependiendo de la aseguradora y la condición.
¿Cuánto más cuesta un seguro con preexistencias?
El sobrecoste depende de la gravedad de la preexistencia. Para condiciones crónicas controladas como hipertensión o diabetes el sobrecoste puede ser de entre un 20% y un 50% sobre la prima estándar. Para condiciones más graves el seguro puede ser más caro o directamente excluir esa cobertura.
Conclusión
Tener una preexistencia no significa que no puedas contratar un seguro de salud privado. Compara varias aseguradoras y pide presupuesto detallado explicando tu situación. En muchos casos encontrarás una póliza que se adapte a tus necesidades como autónomo.