Los diseñadores gráficos freelance son uno de los colectivos que más crece en España pero también uno de los menos protegidos. Un error en un diseño, una campaña que no funciona o un proyecto entregado fuera de plazo puede generar una reclamación de tu cliente. En este artículo te explicamos cómo protegerte.
¿Por qué un diseñador gráfico necesita RC profesional?
El trabajo de un diseñador tiene un impacto directo en la imagen y las ventas de sus clientes. Si un logotipo infringe derechos de autor de un tercero, si una campaña publicitaria genera pérdidas o si un error en el diseño de un packaging provoca una retirada de producto, el cliente puede reclamarte los daños económicos causados.
¿Qué cubre la RC profesional para diseñadores?
Las coberturas más importantes incluyen infracciones involuntarias de derechos de autor o propiedad intelectual, errores en el diseño que provoquen pérdidas económicas al cliente, reclamaciones por incumplimiento de plazos de entrega, gastos de defensa jurídica ante cualquier reclamación y daños causados por subcontratados o colaboradores.
¿Cuánto cuesta la RC profesional para diseñadores freelance?
Para un diseñador gráfico con facturación inferior a 40.000€ anuales el precio puede partir de 150€ al año con cobertura de hasta 150.000€. Es una de las coberturas más asequibles del mercado dado el perfil de riesgo moderado de esta profesión.
¿Qué pasa con los derechos de autor?
Este es uno de los principales riesgos para los diseñadores. Si usas imágenes, tipografías o elementos con derechos sin saberlo y tu cliente sufre una reclamación, puedes ser responsable. La RC profesional cubre estas situaciones siempre que el error sea involuntario.
¿Es deducible la RC profesional para diseñadores?
Sí. Al estar directamente relacionada con tu actividad profesional es deducible al 100% en el IRPF para autónomos en estimación directa. Esto reduce considerablemente el coste real de la póliza.
Conclusión
Si trabajas como diseñador gráfico freelance la RC profesional es una inversión imprescindible. El coste anual es muy bajo comparado con el riesgo de enfrentarte a una reclamación por derechos de autor o errores en tu trabajo sin ninguna cobertura.